Durante el mes de Ramadán, el comercio y la fabricación de cuentas de oración tradicionales florecen en los mercados y talleres populares de Afganistán. Estas cuentas se elaboran con piedras y metales naturales extraídos de diversas regiones del país. Los artesanos dan forma y pulen manualmente las piedras antes de convertirlos en pequeñas cuentas que se ensartan en fuertes hilos para convertirse en cuentas de oración utilizadas para el recuerdo y la adoración. Durante Ramadán, la demanda de compra de cuentas aumenta, ya que muchos musulmanes se esmeran en usarlas en la oración y el recuerdo, y a veces se ofrecen como regalos religiosos entre amigos y miembros de la familia. Sin embargo, los artesanos y comerciantes en Kandahar enfrentan crecientes desafíos económicos. A pesar de esto, los artesanos en los mercados tradicionales continúan trabajando para preservar este antiguo oficio, que es parte del patrimonio cultural local. Las cuentas de piedra hechas a mano siguen siendo un producto que atrae una gran atención durante este mes bendito.
Auge en la producción de cuentas de oración en Afganistán durante Ramadán
La demanda de cuentas de piedra hechas a mano está aumentando en los talleres afganos, especialmente durante el sagrado mes de Ramadán. A pesar de los desafíos económicos, los artesanos se esfuerzan por preservar este antiguo oficio tradicional.